Colegiado Nº 1592 del Colegio Territorial de Administradores de Fincas de Valencia
Los años de experiencia nos han dado a conocer las demandas de las comunidades de propietarios. Todos queremos pagar lo mínimo por lo mejor y al mejor precio posible.
La preparación, el conocimiento y cumplimiento de la ley así como la experiencia es algo que debe de caracterizar al administrador de fincas, sin embargo, somos conscientes de lo que el propietario, además, demanda con especial interés: Saber y decidir en que se emplea su dinero y tener la certeza de que se hace con exquisita honradez. Para ello, hay varias reglas fundamentales que seguimos rigurosamente:
Búsqueda, desde el primer momento que se administra una comunidad, del ahorro de la misma, ya sea renegociando los precios de los servicios ya contratados o cambiando de empresas proveedoras si fuere necesario, asegurándonos siempre que sean profesionales y serios.
Dentro de las diferentes ofertas, se piden mínimo tres presupuestos para cada actuación de cierto importe. Se comunica a la comunidad por si algún vecino se dedica al ramo en cuestión o conoce a alguien de su confianza. Finalmente, es la comunidad, la que decide quién y a cuanto se le presta el servicio.
Frecuencia tanto en la realización de juntas sin coste añadido, como en la remisión de información tanto por los cauces tradicionales como por e-mail.
Gestión integral sin coste para la comunidad, de las reclamaciones a propietarios morosos, mediante la interposición de procedimientos monitorios y/o ejecuciones de los mismos si fuera necesario.
La Administración de fincas es una profesión que ha cambiado sustancialmente en los últimos años; tanto en lo que se refiere a las necesidades de sus administrados, como en los servicios que las empresas y profesionales dedicados al sector prestan para dar satisfacción a dichas necesidades.
Los clientes no esperan del administrador que limite sus funciones al papel que el Art. 20 de la Ley de Propiedad Horizontal le asigna. Hoy en día, el cliente de administración, requiere del administrador asesoramiento jurídico en materias tan diversas como el derecho de propiedad horizontal, de arrendamientos, el derecho administrativo, fiscal, de relaciones laborales, asesoramiento técnico, financiero, gestión con proveedores, relación con la Administración Pública, disciplina urbanística, gestión de obras, ejecución de reparaciones y un largo, etc.
Para poder dar una respuesta correcta a todo este sin fin de necesidades, hoy en día es imposible que un administrador desde un despacho unipersonal pueda prestar un servicio correcto a sus clientes. Se necesitan estructuras abiertas, con multidisciplinariedad colaborando con profesionales y técnicos externos, y que todo ello sea ofrecido con eficacia y celeridad. Conscientes de esta multiprofesionalidad, colaboramos también con despachos de abogados externos de fama reconocida en nuestra localidad; y verdaderos especialistas en reclamación de defectos constructivos; así como técnicos (arquitectos y aparejadores) que han estado dirigiendo la edificación de viviendas, con más de 20 años de experiencia en construcción en nuestra localidad.
Al mismo tiempo, las empresas que colaboran en el mantenimiento de las comunidades que administramos, son de una probada profesionalidad y honradez, con precio muy por debajo de otros profesionales, lo que redunda a la postre en la disponibilidad económica de las comunidades administradas.